Qué gastos se reparten
Antes de elegir un método conviene acordar qué entra en el bote común. Lo habitual es la vivienda (alquiler o hipoteca, comunidad y seguro), los suministros (luz, gas, agua e internet), la compra del supermercado y lo que se hace juntos. Los gastos personales, como la ropa, el gimnasio o el ocio de cada uno, suelen quedarse fuera.
El segundo paso es saber cuánto suman al mes. Es la cifra que más se calcula a ojo, y con dos o tres meses de gastos apuntados deja de ser una impresión.
Las cuatro formas más habituales
A partes iguales
Cada uno pone la mitad. Es la forma más sencilla y funciona bien cuando los ingresos son parecidos. Con sueldos muy distintos, quien gana menos dedica a la casa una parte mucho mayor de lo que cobra.
En proporción a los ingresos
Cada uno aporta según lo que gana. Con 2.000 € y 1.500 € netos al mes, la primera persona pone el 57 % de los gastos comunes y la segunda, el 43 %. Así los dos dedican a la casa la misma parte de su sueldo.
Cuenta común con aportaciones fijas
Cada mes, cada uno ingresa una cantidad en una cuenta conjunta, igual o en proporción a sus ingresos, y los gastos de casa se pagan desde ahí. Ahorra hacer cuentas gasto a gasto, pero obliga a revisar la aportación cuando los gastos suben.
Todo en común
Los ingresos se juntan y todo se paga desde el mismo sitio. Es lo más sencillo de gestionar y lo que más confianza pide. Muchas parejas lo combinan con una cantidad mensual para los gastos personales de cada uno.
Calculadora: cuánto pondría cada uno
| Forma de repartir | Persona 1 | Persona 2 |
|---|---|---|
| A partes iguales | 700,00 € | 700,00 € |
| En proporción a los ingresos | 800,00 € | 600,00 € |
Lo que hace que el reparto funcione
Más que el método, cuenta saber lo que se gasta. Los desacuerdos suelen empezar cuando una persona paga muchas cosas sueltas que la otra no ve, o cuando la aportación fija se queda corta y nadie sabe en qué se ha ido.
Ayuda revisar juntos, una vez al mes, cuánto ha costado la casa y en qué categorías, y ajustar la aportación con ese dato en lugar de con una estimación.
Las cuentas de casa, a la vista de los dos
En Domusum los dos ven los mismos gastos. Cada uno apunta lo que paga desde el móvil, cada gasto dice quién lo apuntó y los fijos se apuntan solos el día que toca. A final de mes se ve cuánto ha costado la casa y en qué se ha ido.
Domusum no lleva las deudas entre los dos. Lo que da es el total real de la casa, que es el dato con el que decidir el reparto.