Gmail
Arrastra la factura a una etiqueta. Se lee esa etiqueta, no tu buzón.
Para las cuentas de casa
Reenvía el correo, haz una foto del ticket o compártelo desde el móvil. Lo leemos, lo sumamos y solo te preguntamos lo que no cuadra.
Cómo funciona
Una etiqueta en Gmail, un reenvío, una foto por Telegram o compartir desde el móvil.
Comercio, fecha, importe, impuestos y cada línea. Si la foto sale torcida, se endereza antes.
Lo que cuadra entra solo. Lo que no, queda aparte con el motivo, para arreglarlo en un momento.
Cinco puertas, una sola cuenta
Arrastra la factura a una etiqueta. Se lee esa etiqueta, no tu buzón.
Una dirección tuya para reenviar desde Outlook, Yahoo o el correo del trabajo.
Hazle una foto al ticket y mándasela al bot. Te contesta con lo que ha leído.
Compártelo desde cualquier app, como una foto a un amigo.
Arrástralo al panel. Varias fotos de un ticket largo cuentan como uno.
Lo que haces tú: casi nada
La misma factura por el correo y en foto se reconoce como la misma. Y si hay duda, te lo pregunta en vez de decidir por ti: dos cafés el mismo día pueden ser dos cafés.
Si las líneas no suman el total o falta la fecha, queda aparte con el motivo. Lo corriges en un momento, y todo tiene vuelta atrás.
Cuánto, dónde y en qué, mes a mes. Y el precio de lo que compras, por kilo o por litro, a lo largo del tiempo.
Te sugiere tus habituales, la compartís en casa y lo que compras se tacha solo cuando llega el ticket.
Privacidad
Ni analítica, ni rastreadores, ni cookies de terceros. La única cookie es la de tu sesión.
No se venden ni se ceden, y no se usan para entrenar ningún modelo de IA.
De Gmail solo se lee la etiqueta que tú eliges, y el permiso se guarda cifrado.
Ahora mismo lo usan unos pocos hogares y vamos abriendo poco a poco. Deja tu correo y te escribimos cuando haya sitio. No crea ninguna cuenta ni te apunta a nada más.